4/25/2021

LA LEY HELMS-BURTON SIGUE SIN DEROGARSE



Joaquín Iborra

El 2 de mayo 2021 se cumplirán dos años de la aplicación, por parte de la administración norteamericana, del título III de la Ley Helms-Burton, que permite a ciudadanos estadounidenses demandar a empresas que se lucren con propiedades decomisadas por la Revolución Cubana de hace más 60 años.

Si bien, durante estos dos años de aplicación, las demandas en los tribunales estadounidenses han sido mínimas, quienes más se han lucrado económicamente, han sido las grandes firmas de abogados de EEUU que el primer año "cargaron" 4 millones de horas y que parte, de esas horas, se las quieren cobrar al Gobierno de Cuba, y que, obviamente, no las van a cobrar jamás.

El efecto más negativo ha repercutido en la economía cubana por el hecho que las compañías extranjeras, sobre todo europeas y españolas, "congelan o abandonan" sus intereses en Cuba para no verse envueltas en demandas.

Aún en plena Pandemia por el COVID19, EEUU, no ha cambiado un ápice su política de bloqueo.
La Ley Helms-Burton, nació en 1996 al amparo de la administración demócrata de Clinton, donde el famoso "Tea Party", le ganó el pulso político a un Bill Clinton con graves problemas de confianza de su electorado hacia su gestión política. Hubo un cierto impasse en su aplicación durante el gobierno Obama, y en plena era Trump, tras el anuncio el 17 de abril de 2019, por parte del Secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, se implementó en su totalidad.

La nueva administración Biden no ha dado señales, aún, de congelar el título III de la ley o derogarla entera.


Tampoco Europa ha tenido un posicionamiento claro y unánime contra esta Ley que daña los intereses de las empresas europeas con inversiones en Cuba.

España, a finales de Enero de 2021, a través de una carta firmada por la ministra socialista de industria, Reyes Montero, al vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, ha urgido a Bruselas a solicitar la suspensión de la Ley Helms-Burton junto a la búsqueda de soluciones a otros problemas en que la administración Trump metió a las empresas y productos españoles con intereses en Cuba y EEUU.

La respuesta cubana a esta atroz medida ha sido, en plena pandemia global, la solidaridad internacional a través de sus Brigadas Médicas y la inversión de gran parte de su capital económico, humano y científico, en conseguir una vacuna contra el Covid19, Soberana; una vacuna que ya está en su fase final de investigación e implementación y que va a ser un bálsamo para el pueblo cubano y para los países que no van a poder comprar las vacunas de las empresas farmacéuticas.

Acabar con el bloqueo genocida contra el pueblo de Cuba y buscar la manera de restaurar la confianza de la nueva administración demócrata hacia Cuba derogando la Ley Helms-Burton y sacando a Cuba del listado de países "terroristas", a la postre última canallada de Trump, deben ser una prioridad política, sin olvidar la solidaridad hacia el pueblo hermano cubano, de las organizaciones de apoyo a Cuba en España y Europa.

Debemos instar a nuestro Gobierno y, en especial, a los ministros y ministras más comprometidos con la realidad revolucionaria cubana, que apoyen a las empresas españolas con intereses en Cuba y que promuevan en Europa espacios de entendimiento o que, directamente, denuncie como criminal la Ley Helms-Burton y el propio bloqueo económico y político hacia Cuba, que solo busca derrocar un Gobierno Legítimo a través del sufrimiento del pueblo de Cuba y que está costando millones de euros y puestos de trabajo a empresas europeas y españolas que ven cómo sus beneficios económicos por sus inversiones en Cuba caen en picado.

Y en ello estamos.