10/04/2020

El populismo aspiracional o por qué una integración orgánica en Podemos sería un desastre para la izquierda

 José Antonio García Rubio

La evolución de Unidas Podemos no afecta solamente a las fuerzas que la integran y a su afiliación; es una cuestión trascendente hoy para el conjunto de la izquierda y de las fuerzas progresistas.


El pueblo español tiene un camino
que conduce a una estrella,
escultura de Alberto Sánchez
Museo Reina Sofía
Foto: CI

La Conferencia Política del PCE está celebrándose en estos días y la XII Asamblea Federal de IU tendrá lugar a mediados de enero. En ambos casos, por encima del debate crucial y necesario sobre el proyecto para los fundamentos económicos, políticos, sociales y culturales de la “nueva realidad” se quiere superponer la integración de IU en Podemos o la llamada “superación de IU” que sus promotores siempre entendieron y escribieron con la acepción “dejar atrás” a IU.

Se pretende terminar de cumplir la hoja de ruta que se definió en la conocida reunión del chalet de Ávila, hace ya más de cinco años. Pero la realidad ha sido muy testaruda. El primer intento significativo (el empotramiento de candidatos de IU en las listas de Podemos en las elecciones generales de 2015) fracasó por un quítame allá la cabeza de lista en una provincia andaluza. A muy pocos días del cierre del plazo para presentar candidaturas, IU tuvo que improvisar listas, campaña y presupuestos; el resultado fue muy malo y sólo se obtuvieron 983.000 votos y 2 diputados. (En 2011, con Cayo Lara, fueron 1.686.000 votos y 11 diputados).

Conseguida la coalición IU-Podemos para 2016, su historia electoral es conocida. En cada convocatoria una nueva pérdida de votos y representantes. El electorado no reconoce el valor de Unidas Podemos y lo manifiesta.  Peor aún se comporta la supuesta dinámica unitaria de Unidas Podemos. A partir de su creación, se marcharon de Podemos Bescansa, Más Madrid (con Errejón) y Anticapitalistas en Andalucía. De IU salió Izquierda Abierta (encabezada por Gaspar Llamazares), se presentó una candidatura de coalición diferente a UP en Madrid en las autonómicas y municipales de 2019 (Madrid en Pie), se expulsó al Partido Feminista (dirigido por Lidia Falcón), se produjo la vinculación de Nuet y su grupo a ERC, y, finalmente hasta el momento, la reciente disolución de En Marea. Al mismo tiempo la participación de la afiliación en los procesos internos ha ido reduciéndose muy significativamente. Según datos de la organización en el referéndum sobre el preacuerdo de Gobierno entre Unidas Podemos y el PSOE sólo participó el 31,20% del censo con derecho a voto.

10/03/2020

Caminar hacia una democracia política y social plantea la necesidad de la República




Carlos Martínez, politólogo. 
Secretario general del Partido Socialista Libre Federación

Si alguien incumple la Constitución de 1978 son Vox y el PP, pese a que su aplicación ha originado una democracia de baja calidad. La República es necesaria para la democracia social.


Q
ue la democracia en España es de baja calidad lo demuestra cada poco la 
justicia europea tumbando sentencias reaccionarias de la judicatura española. En Alemania o Bélgica carecen de figuras delictivas que en el reino de España existen y allí no, en materia de libertades y derechos. Que chirrían las instituciones del Estado ya sea por el desgaste de la Constitución del 78 o lo que las cúpulas monárquicas del PSOE definen como el “pacto constitucional”, que está más que superado y no asumido o desconocido por gran parte de personas jóvenes y/o menores de 45 años. La Constitución y la Corona están blindadas solamente por VOX, el PP y Cs más la dirigencia dinástica y liberal del PSOE (escisión de Felipe González), en un pacto contra natura, un frente monárquico en realidad, pues en lo tocante a las instituciones del Estado del 78 si alguien incumple esa Constitución son el PP y VOX con sus constantes bloqueos y sus constantes ataques a la libertad de expresión y de partidos, vía denuncias continuadas contra otros partidos políticos a causa de sus ideas y sus programas, que la mayoría de la judicatura claramente politiza y ampara.

Trabajo decente y justicia social

 

Santiago González Vallejo. 
Economista. USO y Plataforma por la Justicia Fiscal.

Trabajo decente y justicia fiscal están profundamente vinculados. El cumplimiento de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas es posible.


Línea financiera de Madrid. Foto, F. Hemonnet
¿P
or qué tenemos que recordar que todo lo que tenemos y lo que llegaremos a tener o saber es fruto de la acumulación del trabajo? Y, sin embargo, estamos contemplando una pérdida de su valoración. La valorización económica del trabajo, su precio, frente a una financiarización de la economía.