9/02/2020

Día de Asturias: dejemos de enfrentarnos a lo pequeño y busquemos unidad para conseguir lo grande

 Ángela Vallina

La autora de esta intervención en la Junta del Principado, portavoz de IU en a misma y ex eurodiputada, defiende que la nueva realidad ha de basarse en los valores y las conquistas sociales del pueblo


Puente romano de Cangas de Onís

Celebramos hoy el Día de Asturias, en un año que sin duda será recordado en la historia de la humanidad como aquél en el que las mujeres y los hombres de este mundo nos hemos percatado dramáticamente de nuestra vulnerabilidad, ya no sólo la de cada uno de nosotras y nosotros como individuos sino también la de todos juntos como especie.
Un ser minúsculo, de apenas 100 nanómetros de diámetro es el causante de que los futuros distópicos que describieron novelas o películas se hayan hecho angustiosa realidad. Este es el año en el que una nueva enfermedad nos confinó en nuestras casas, desbarató nuestra cotidianeidad, hizo perder la salud de cientos de miles de compatriotas y decenas de millones de personas en el mundo y se llevó por delante la vida de muchas decenas de miles. Y esa amenaza que nos exigió y nos exige grandes sacrificios para combatirla y creíamos haber arrinconado al inicio del verano ha resurgido de nuevo y nos ha vuelto a traer su correlato de miedo, frustración y desesperanza.

Este es el momento de armarnos de coraje, superar las legítimas diferencias que tenemos entre nosotros y afrontar juntos este reto inmenso que tenemos por delante. Es la hora de la política con mayúsculas, la política no para enfrentarnos por lo pequeño sino para unirnos para conseguir lo grande. Y teniendo en cuenta que además de los graves problemas de salud pública, la pandemia del COVID-19 nos ha traído como reto a superar la mayor crisis económica y social de la que tenemos capacidad de recordar, la necesidad de unidad entre todas las fuerzas políticas y sociales es insoslayable. 
Este es el reto que afronta hoy Asturias, el mismo reto que tienen que enfrentar todas las naciones y pueblos del mundo. Pero si, en nuestra Comunidad Autónoma, diferentes partidos políticos y colectivos sociales hemos podido unirnos en el pasado reciente para enfrentar retos colectivos muy significativos y relevantes para impulsar nuestro desarrollo futuro, cómo no vamos a ser capaces de afrontar juntos, unidos, el mayor desafío al que la Humanidad ha debido enfrentarse desde el final de la segunda guerra mundial. Izquierda Unida de Astrias y nuestro grupo parlamentario pensamos que ese es el camino, el único camino que podemos transitar y, modestamente, pondremos todo lo que esté en nuestra mano para favorecer esa unión. Creemos que, más allá del ruido y, a veces, la furia que transmiten demasiados dirigentes políticos en España y fuera de España, convenientemente agitada y expandida a través de las redes y los medios de comunicación convencionales, hoy lo que la gente nos pide es que, sin dejar de defender nuestros valores y principios, impulsemos grandes acuerdos que permitan recuperar la esperanza. Esa es nuestra obligación como representantes de la ciudadanía y a eso vamos a dedicar nuestro mayor empeño.
Antonio Gramsci, (que para quien no lo sepa era un pensador marxista italiano de una enorme profundidad intelectual y un gran compromiso político), afirmaba que al pesimismo de la razón hay que contraponer el optimismo de la voluntad. Su propia vida constituyó un ejemplo de ello. Pues precisamente este día de Asturias debe servir para convocarnos a esa tarea colectiva, la de convertir la tragedia de la pandemia en la oportunidad de refundar y reconstruir nuestra comunidad superando tanto los viejos problemas que nos lastran desde hace mucho tiempo como los nuevos desafíos que tenemos por delante.

Por eso quiero ser optimista y transmitir un mensaje de esperanza. Y quiero serlo porque las ciudadanas y ciudadanos de todas y cada uno de los rincones de Asturias, en su abrumadora mayoría, han dado una permanente muestra de responsabilidad y disciplina colectiva en el cumplimiento de las medidas de prevención y distanciamiento social que nos ha permitido estar a la cola en la cifra de contagios de toda España, y eso, a pesar de que Asturias ha liderado este verano la cifra de visitantes con los riesgos de multiplicación de la transmisión que esa movilidad entraña. Ese es un logro colectivo de todas y de todos los asturianos, del que todas y todos debemos sentirnos legítimamente orgullosos. 
Izquierda Unida de Asturias está convencida de que nuestra acción política colectiva debe estar presidida por la certeza de que a pesar de la tragedia seremos capaces de construir en Asturias una dinámica social y económica nueva que permita abordar el futuro basada en el firme convencimiento de nuestras posibilidades como comunidad y con el compromiso de no dejar a nadie atrás. Tenemos grandes fortalezas para lograrlo, las más importantes nuestro territorio y la gente que lo habita. Pero, además, ese esfuerzo colectivo que reclamamos ha de basarse en los valores y las conquistas sociales que nos enorgullecen como pueblo. Porque la democracia, la igualdad y la justicia han de seguir siendo los principios que guíen nuestra acción colectiva.

Y en un día de Asturias con tantas cosas que celebrar, pero tantas cosas por las que ocuparse y preocuparse, quiero reivindicar que el de hoy tiene que ser el de las gentes de esta comunidad. De todas la personas que aquí vivimos y de aquí nos sentimos, sin distinciones y mucho menos de carácter religioso como desde la derecha tratan de enarbolar. Necesitamos una fiesta laica, porque las sociedades modernas y que avanzan así lo son, pero también porque hoy y en el futuro lo que debemos celebrar es ese Día de Asturias, incluyente y no una cruzada nacional católica.


¡Puxa Asturies!