12/10/2021

SITUACIÓN DE LA IZQUIERDA




La nueva transformación ideológica de IU


En la pasada reunión de la Coordinadora Federal de IU (celebrada el 12 de noviembre último) la dirección de Alberto Garzón presentó un documento llamado “Guía de Comunidad” que constituye uno de los cambios ideológicos más importante que puede sufrir la práctica política de una organización que aspira a construir una sociedad socialista, tal como se define IU. Este artículo constituye una valoración crítica de esa propuesta y el apunte de una alternativa.



José Antonio García Rubio, 
miembro de la Coordinadora Federal de IU

La propuesta presentada por la Dirección de IU sustituye el pensamiento científico del materialismo histórico y también la dialéctica, en su condición de fundamentos teóricos y metodológicos de la acción transformadora, por los presupuestos filosóficos y sociológicos del positivismo estadounidense que se desarrolla en sociología a partir del primer tercio del siglo XIX con el surgimiento de las teorías sobre dinámica de grupos. Estas teorías y sus técnicas nacen como consecuencia de la crisis capitalista de 1929 y se orientan hacia la satisfacción de necesidades de reconocimiento y satisfacción personal dentro de un grupo (en parte, como formas de evitar las consecuencias psicológicas de la crisis) como clara alternativa al trabajo por el cambio y la transformación social. No se preocupan del objetivo del grupo sino de que las personas se sientan, utilizando una expresión “moderna”, en su zona de confort. Además, muchas de estas técnicas se han utilizado como terapia en las sociedades capitalistas. Sus teóricos las definen como actividades en las que las personas se implican para mejorar sus relaciones.

Fiesta de IU en Zamora
A pesar de que sus defensores en IU se esfuerzan por hacerlas aparecer como instrumentos ”actuales”, frente a las herramientas clásicas utilizadas por las organizaciones obreras, su “actualidad”, como hemos visto, se remonta a casi 100 años, concretamente a la década de los años 30 del siglo pasado. Por tanto, sólo son más jóvenes en unos pocos años que la constitución de los Partidos Comunistas, las organizaciones que hicieron suya la metodología marxista. Y es relevante que ese importante cambio ideológico se proponga ahora desde el interior de cierta parte del pensamiento que se dice de izquierdas.

Porque se trata de utilizar un nuevo método para conocer la realidad y tomar colectivamente las decisiones que permitan transformarla.

12/09/2021

UNIDAD DE LA IZQUIERDA

 



La unidad de la izquierda, asignatura pendiente



Ramón Utrera

La historia de las alianzas o de las confluencias de la izquierda es tan vieja como la misma izquierda. Casi no ha habido periodo ni lugar en Occidente en el que no se estuviera produciendo algún proceso al respecto. La izquierda suele estar siempre embarcada en algún proceso de unificación de fuerzas, pero casi siempre con un reto electoral inminente en el horizonte. Curiosamente la derecha no es tan partidaria de procesos similares, y cuando los hace suele ser menos ambiciosa y mucho menos expresiva; pero el hecho real es que, salvo contadas excepciones, como la actual en España, su “oferta” electoral suele ser mucho más reducida en cuanto al número de opciones. Sea de cara a un proceso electoral o de cara a algún problema, amenaza u oportunidad la derecha suele llegar a acuerdos más fácilmente y sobre todo más duraderos que la izquierda. Esta suele presentarse a las citas electorales en algún tipo de alianza o confluencia. Si el efecto final es positivo dura más, y si es negativo rápidamente empieza a resquebrajarse. Normalmente la aproximación suele ser sólo programática y a menudo sólo para listas electorales. Cuando los votos vuelven la espalda las diferencias ideológicas rebrotan con fuerza, y sobre todo se evidencia que el proceso unitario estaba en realidad cogido con alfileres y con demasiadas prisas. Por no hablar por supuesto del rosario habitual de grupúsculos, sin ánimo de menosprecio, pero todos con denominaciones altisonantes y ambiciosas, que suelen pulular en la vida política española.


La historia de la izquierda tiene tantas páginas de unificaciones, alianzas y confluencias como de divisiones, escisiones, expulsiones, rupturas y marginaciones, y a veces hasta de auténticas guerras fraternales. El enconamiento de las luchas internas no tiene nada que envidiar en su dureza al del afrontado con los enemigos políticos naturales. La experiencia de la URSS es sin duda el mejor exponente histórico. ¿Todos los casos son explicables en términos de herejías ideológicas? ¿Las diferencias son tales que justifican el grado de animadversión y hasta de violencia que se suele o se ha solido producir? ¿Por qué esa inquina hacia el que hasta hace poco era un compañero de filas o hacia quien en principio persigue un objetivo similar al nuestro? ¿Siempre se trata de traidores o corrompidos? Este fracaso histórico anida en muchas contradicciones.

La primera contradicción que podría saltar a la vista sería la de la incoherencia entre el mensaje de dialogo y democracia interna y el resultado patético para el objeto de los debates. No basta con respetar la integridad física del discrepante, ni con admitir su presencia o su turno de palabra; habría que escucharle, que estudiar su análisis o su propuesta, y en algunos casos hasta admitir parte de su aportación o toda. Por el contrario, lo habitual suele ser que si se le llega a permitir que la exponga -a veces gracias a cuotas de participación que sirven más bien para glorificar la imagen abierta de la mayoría, del establishment o del poder del aparato- no se la escucha, o no se la debate, o no se la acepta; sobre todo por razones subjetivas respecto al proponente. La ortodoxia de las ideas y la limpieza de sangre ideológica surge como un filtro intraspasable; pero que tiene poco que ver con los valores de ética política que debería proponer una fuerza política revolucionaria. ¿Tal vez los valores que nos gustaría que se asumieran en la convivencia política de nuestra sociedad no deberían imperar en la convivencia política de nuestras organizaciones? Por supuesto de una manera profunda y no formal; es decir, que deberían anidar en nuestras conciencias individuales y colectivas. ¿Qué hay en nuestros principios, nuestros métodos, nuestros análisis, o nuestras propuestas que no pueda y no deba ser objeto de debate, de análisis y de cambio? ¿Cuál ha de ser la esencia última de nuestra identidad ideológica? ¿Y que pasó del valor de la tolerancia que tantas veces echamos en falta en la dictadura y después en la derecha?

La segunda contradicción es la de la pluralidad. Primero porque es un valor que se defiende para la sociedad a la que se aspira en todos los textos y eventos, y por tanto es lógico que funcione previamente también en los instrumentos para lograrla. Y segundo porque la propia idea de buscar coaliciones, alianzas o confluencias implica lógicamente la convivencia de diferentes perspectivas, y cuanto más grande y amplia sean más aún. ¿O es que se trata sólo de un proceso que en el fondo entraña una conversión a medio plazo? Los dogmas, los símbolos, las vacas sagradas, las ideas y personas no cuestionables, si son demasiadas, muy frecuentes o/y muy rígidas acabarán produciendo fricciones. Una cierta flexibilidad y sobre todo unas líneas rojas muy meditadas han de ser ineludibles si se quiere que el proceso unitario sea amplio. La diversidad o se la admite con todas sus consecuencias o no se la admite, pero aparentarla no funciona.

La tercera contradicción es que el mensaje de una fuerza progresista frente a una conservadora es el del cambio, el de una revolución que supere la ideología dominante; sin embargo, a menudo la actitud en las fuerzas responsables de este es que la propia filosofía no tiene cabida en ellas mismas; generalmente tanto el proyecto como el instrumento no son cuestionables o son poco cuestionables. Es decir, antes de alcanzar sus objetivos la propia izquierda, ya evidencia algunos tics inmovilistas. Y por otro lado, ¿no sería lógico que una fuerza progresista planteara un modelo de propensión continua al cambio? Eso no significa que haya que estar cambiando cosas por el hecho de cambiarlas o por presión electoral o inconscientemente, eso implica mostrar constantemente la capacidad de admitir la confrontación sincera de ideas sin pensar que por eso se pone en riesgo la alternativa que se defiende, y entender que incluso hasta la fortalece.

Es elocuente e irritante el contraste entre una derecha que no alardea, pero que muestra una cohesión envidiable en las citas electorales y en los momentos cruciales, y una izquierda inmersa permanentemente en procesos de unión y ruptura con nombres grandilocuentes y pretensiones maximalistas que suelen acabar en decepciones duras. Tal vez todos esos valores democráticos progresistas que reivindicamos como ideales y para la propia sociedad en que vivimos deberíamos empezar a practicarlos con más coherencia y convicción en nuestras organizaciones y espacios de convergencia, por nosotros mismos y por que esa sociedad que queremos ganarnos para nuestra causa nos está viendo.


INTERINOS

 

Interinos

  Antonio Quirce Garrido

En España tenemos una cifra de interinos y temporales entre 625.000 y 800.000, que en muchos departamentos de las diversas administraciones superan el 25%. Podemos contrastar esta situación con el proyecto del Gobierno de poner como tope de temporales en las empresas el 15%.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? La insuficiencia de los presupuestos dedicados a los servicios públicos por parte de los diversos gobiernos, agravado en los últimos tiempos por las sucesivas crisis económicas, especialmente con los decretos de Rajoy sobre reposición de plantillas.

Una situación adornada por dos mantras repetitivos: hacer más con menos y las crisis son tiempo de oportunidades. El primero es claro: sobrecargar y explotar más a los trabajadores. En la realidad supuso también una gran merma en la cantidad de los servicios prestados a los ciudadanos. El segundo también, no hay más que observar el revoloteo de los buitres en torno a las ruinas del sector público.

No es la primera vez qué se producen hechos similares, desde los primeros gobiernos de la transición han tenido lugar situaciones similares y se han resuelto con convocatorias enfocadas hacia los interinos. ¿Cuál es la diferencia con las condiciones actuales? El acuerdo firmado por el PP, CC.OO., U.G.T. y C.S.I.F. suponía la convocatoria más dura para los interinos, al resolver un concurso oposición, con la fase oposición eliminatoria, lo que, en la práctica, supone convocatorias libres. Se hizo incluso sin acogerse al modelo de las convocatorias de los primeros años 90, hechas según las condiciones impuestas por sentencia del Tribunal Constitucional. El Decreto Iceta continuó en la línea marcada por el PP, pero los hechos acaecidos supusieron la imposibilidad de su tramitación: el veto, entre otros, de los partidos nacionalistas canarios, catalanes y vascos, las movilizaciones de los interinos, al margen de los sindicatos, y la sentencia del T.J.U.E. declarando la situación en fraude de ley de temporales e interinos y obligando al Gobierno a su estabilización o, en su caso, una indemnización justa y disuasoria.

El resultado es el decreto ley Montero, aprobado después de pactos con los partidos vascos y el socio minoritario del Gobierno. Un resultado que no logra el aval de los interinos y de seguir así acabará otra vez en el T.J.U.E.

 Se fija la estabilidad, arbitrariamente, de los interinos que lleven cinco años en su puesto, aquí tenemos un enorme escollo. Primero los tribunales españoles ya empiezan a dictar sentencias a favor de la estabilidad de los trabajadores temporales, no interinos, qué acrediten tres años en su puesto, de acuerdo con las leyes laborales. Segundo, éste decreto deja fuera a una gran masa de interinos, los pertenecientes sobre todo a enseñanza y en menor cuantía sanidad; hay interinos con más de veinte años de antigüedad qué no pueden acreditar esos cinco años de fijeza en el mismo puesto, son contratos anuales, con un destino diferente cada año.

Son increíbles estas posturas en la situación actual, por lo visto, incluso en la tramitación de este Decreto, no son impedimentos legales sino una cerrazón en una línea, un posicionamiento, que vemos permea tanto a Gobiernos conservadores como progresistas. Veamos varios hechos qué no tienen justificación:

En Educación, ahora mismo, el estado está pagando directamente a miles de docentes de la enseñanza concertada utilizando el eufemismo del pago delegado, docentes que no han pasado ningún proceso público de selección.

En Sanidad tenemos un muy grave problema de falta de médicos en prácticamente todas las especialidades, con o sin oposición, hagamos notar por ejemplo el colapso de atención primaria. Un contraste con los 3.000 facultativos que tramitan todos los años la licencia para trabajar en el extranjero.

En muchos cuerpos de funcionarios la edad media de los mismos es elevada y presentan graves carencia de personal, salvo los cuerpos policiales,

No podemos mirar para otro lado ante la tremenda injusticia que se está llevando a cabo con los interinos, llevan muchos años de experiencia profesional sin qué su patrón, la Administración, les haya sancionado o echado por incumplimiento de sus obligaciones. No podemos echarles las culpas de las ineficiencias de las sucesivas Administraciones políticas, qué se ha ahorrado dinero, qué ha maquillado déficits de cuentas públicas con ellos, con un manejo de los servicios públicos en plan chiringuito privado, siendo la Administración el principal foco de trabajo precario.

Como se comentaba al principio, es un proceso no entendible, si no pensamos en un proceso de privatizaciones, externalizando servicios y dejando al sector público como mero prestador de las atenciones mínimas al ciudadano, a semejanza de los modelos anglosajones, especialmente el estadounidense, dentro del ataque brutal del neoliberalismo para conseguir nuevos nuevos nichos de negocios. Como decía un presidente de Gobierno ¿Qué más da qué el gato sea blanco o negro? El caso es que cace ratones.

                                           

10/27/2021

PROPUESTA SOBRE POLÍTICA DE ALIANZAS

 



Declaración del grupo de miembros de la Coordinadora Federal de IU, elegidos en la candidatura de “La Izquierda necesaria”

Trabajaremos por un acuerdo amplio, superador del modelo de Unidas Podemos, que permita sumar izquierda

En los últimos meses, la actual vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Diaz, fue propuesta personalmente por Pablo Iglesias como cabeza de candidatura de Unidas Podemos en las próximas elecciones generales. Después, ella ha hecho manifestaciones en diversos medios de comunicación proponiendo un acuerdo político amplio que incorpore a fuerzas y personas que se sitúan a la izquierda del PSOE, sin concretar los contenidos esenciales de una propuesta de este tipo y sin aportar una información que a nosotros nos resulta imprescindible.

Recientemente, en la última reunión de la Coordinadora Federal de IU, el informe del Coordinador General Alberto Garzón y su resumen de la reunión incorporaron un apoyo explícito a esta propuesta.

Esto constituye el reconocimiento, de hecho, del fracaso de Unidas Podemos.

En esta situación, el grupo de militantes de Izquierda Unida que constituimos en la pasada XII Asamblea la candidatura de “La Izquierda Necesaria”, obteniendo el 21% de los votos de la afiliación en la Asamblea y que formamos parte de la Coordinadora Federal de IU, consideramos necesario dirigirnos a la opinión pública, a las gentes de izquierdas y muy particularmente a los afiliados y afiliadas que nos respaldaron para explicar nuestra posición, que es una continuación coherente con lo que hemos defendido en la XII Asamblea Federal de IU, así como en todos nuestros documentos e intervenciones públicas. La crítica al modelo de unidad que ha representado Unidas Podemos (UP) ha sido la base principal de nuestra candidatura y de nuestra práctica política en IU.

La actual dirección de IU pretende justificar su giro argumentando que ya estaba planteado en la Asamblea Federal y Alberto Garzón afirma que IU ya señaló las insuficiencias de UP. Nada más lejos de la realidad, como es notoriamente conocido por los medios de comunicación y la afiliación de la organización. Para comprobarlo basta consultar los documentos de IU y las intervenciones de sus dirigentes.

Es el colectivo de la “Izquierda Necesaria” quién ha venido subrayando que la realidad política ha derrotado a UP. El electorado se reconoce en cada convocatoria electoral cada vez menos en sus propuestas, y su marca no podrá repetirse con éxito en ningún proyecto futuro, pero la causa más importante es que UP se ha usado para esconder un proyecto de convergencia política y organizativa que ha debilitado a IU y abocado a su liquidación. A ello hay que añadir el seguidismo al hiper liderazgo de Pablo Iglesias y la subordinación de IU a Podemos.

Ante la posibilidad de superar el modelo de UP, reivindicamos una vez más las políticas unitarias que están en el ADN de nuestras experiencias históricas. Y seremos consecuentes con esa posición.

Por eso, estamos decididos a trabajar por otro modelo de acuerdo: un proyecto de unidad democrática de fuerzas y personas de izquierda, que sólo puede construirse con éxito y ganar amplitud, tras aprender de la experiencia fallida de UP. Si no es así, es obvio que será muy difícil incorporar al acuerdo a fuerzas que ya se han excluido o han sido excluidas de UP (o de Podemos o IU) y a colectivos que hemos sido críticos con ese modelo. Además, es imprescindible partir del peso político real y la implantación de cada fuerza en el ámbito territorial correspondiente; por tanto, desde nuestro punto de vista, también del peso de IU, que debe participar en cualquier proyecto como tal fuerza plenamente soberana.

Esas condiciones son necesarias, aunque no sea suficientes.

Para que lo sean, proponemos algunos puntos básicos que permitan el inicio de contactos, que deben iniciarse con una información previa de los objetivos que se pretenden, que aún no existe:

a) La forma jurídica de coalición, que respete la personalidad política y orgánica de cada integrante.

b) Un programa básico, que no anule los programas propios de cada fuerza y respete la autonomía de cada una de ellas.

c) Una coalición democrática hacia fuera y hacia dentro, formalizada mediante acuerdos equilibrados y proporcionados, respetuosos con cada parte integrante y respaldados por las respectivas militancias en cada nivel territorial.

d) Una marca nueva y una estructura de la coalición que tenga en cuenta la presencia territorial real de cada fuerza.

e) Trabajar desde el principio con la plena aplicación de criterios de participación democrática en el funcionamiento y para la elaboración de todas las candidaturas en cualquier nivel, incluida la candidatura a la Presidencia del Gobierno.

Desde nuestro colectivo nos comprometemos personal y colectivamente a hacer cuanto esté en nuestra mano de forma autónoma para impulsar, tanto en el interno de IU como en nuestros contactos con colectivos y personas que están fuera de IU, el trabajo para hacer avanzar este proyecto. Reconociendo la necesidad del más amplio acuerdo posible en un nuevo modelo de coalición, trabajaremos por sumar izquierda.

Madrid, septiembre de 2021

MOVIMIENTO SUMAR IZQUIERDA

 




Declaración ante el nuevo curso político

El otoño de 2021 representa en esta ocasión mucho más que el inicio de un nuevo curso político. Desde el Movimiento Sumar Izquierda queremos hacer pública una valoración esencialmente ideológica, de acuerdo con nuestros fines, sobre el período que se inicia y los importantes acontecimientos que son previsibles.

En primer lugar, el contexto internacional ha cambiado sustancialmente en las últimas semanas con la salida de las tropas de Estados Unidos y del resto de la OTAN de Afganistán. Nos encontramos ante la imposibilidad de la potencia estadounidense de asegurar el orden neoliberal como garante hegemónico de ese orden, al menos por medios militares, lo que ya ha “despertado” en la UE la necesidad de crear un Ejército propio. Naturalmente, Estados Unidos no va a renunciar fácilmente a las ventajas de su política imperialista que previsiblemente será ejecutada por otros medios. Biden ha subrayado la renuncia a cambiar los gobiernos de otros países, pero, evidentemente, eso no excluirá el intento de cambiar sus políticas. Esto implica el reforzamiento de un mundo multipolar, la agudización de las contradicciones con otras potencias capitalistas (la UE, con Alemania -que previsiblemente cambiará su Gobierno este otoño- y Francia, principalmente; Rusia, Turquía, entre otros) y el enfrentamiento estratégico con China.

Para el Movimiento Sumar Izquierda este es un hecho fundamental llamado a tener una gran influencia en el contexto internacional. Sólo quienes presten la máxima atención a este proceso y valoren correctamente sus consecuencias estarán en condiciones de plantear una práctica política de avance social y democrático en los próximos meses.

Junto a ello nos encontramos con otros hechos cuya realidad ya conocíamos, pero que aún no han sido abordados con profundidad:

La pandemia está concluyendo en España su quinta ola de contagios mostrando que el capitalismo es ya incapaz de gestionar una salida razonablemente satisfactoria desde el punto de vista de la salud humana para un problema tan grave como este. El llamado “libre mercado” no da soluciones, al contrario, niega las vacunas a la gran mayoría de la población mundial en busca de los beneficios para las empresas farmacéuticas. Pero, lo que es más grave si cabe, las grandes empresas del sector sanitario y los políticos que las sirven aprovechan para debilitar cuanto puede los sistemas públicos de salud.

En España, junto al éxito innegable de la campaña de vacunación, se ha agravado el deterioro de la asistencia primaria, pese a los importantes recursos puestos sobre la mesa por el Gobierno, cuyo mal uso no ha recibido ningún reproche político ni parlamentario. Junto a ello, la enorme mortalidad en las residencias de personas mayores, cuestiona a fondo el modelo existente que deberá ser mucho menos residencial y denuncia los sistemas de gestión meramente dirigidos al beneficio.

La izquierda en el Gobierno ha sido incapaz de hacer frente a esta operación y de mantener una información rigurosa y clarificada. A la par, se prioriza una mal llamada co-gobernanza, que no lo es. Es preciso dar una batalla ideológica, política e incluso legal para señalar a los responsables de estas operaciones y para reforzar el servicio público.

Como consecuencia de la crisis económica generada por la pandemia, la UE decidió cambiar los criterios con los que abordó la crisis del 2008 y aprobar importantes recursos económicos para intentar superar la actual. En el caso de España se tratará de 69.500 millones de transferencias directas, cantidad que se podrá ampliar hasta más de 140.000 millones en créditos. Hasta ahora sólo han llegado 9.000 millones en transferencias.

Los programas susceptibles de recibir estos fondos que han sido definidos por el Gobierno, sin que se tenga una información del papel jugado por los ministros de UP, responden a criterios poco útiles para el necesario cambio cualitativo de modelo productivo y para la transformación del sistema de relaciones laborales en favor de los derechos de los trabajadores. Es precisa una visión estratégica de los cambios que implique la transformación de un modelo perverso, basado en el turismo de baja calidad y generador de especulación y corrupción, que es la causa principal del desempleo estructural y los bajos salarios. Es precisa una concepción global de desarrollo sostenible tanto frente a la priorización de criterios territoriales en la inversión como a la preponderancia de discutibles conceptos medio ambientales como el coche eléctrico. La protección medioambiental, la transición energética y la digitalización deben aplicarse bajo el criterio de que los costes sean atribuidos a los propietarios de los medios de producción y no a los trabajadores. Es la única forma de que nadie se quede atrás.

Un ejemplo claro de lo que está en juego es la subida del precio de la electricidad. Es preciso poner coto al dominio oligopólico existente en el mercado (cinco empresas, de ellas tres principales) mediante la creación de una empresa pública. Pero esto será inútil si no se transforma la estructura del mercado ni se incorpora un modelo de gestión pública a la nueva empresa, que además debe liderar el proceso de transición energética. Es preciso denunciar el argumentario del Gobierno, usado en este y otros casos, de que “Bruselas dice” o “Bruselas no permite”. Precisamente lo que ocurre es que el oligopolio controla la producción, la distribución minorista y la comercialización en un modelo de formación de precios extraordinariamente favorable a las empresas, donde las penalizaciones por emitir CO2 se trasladan a los clientes y también los cargos de ayuda a las renovables. Eso hace que este mercado controlado no asigne eficazmente recursos ni impulse ninguna transformación. En definitiva, todo lo contrario del pregonado “libre mercado” y todo lo contrario de lo que se pretende con las penalizaciones por emisiones de CO2.

Un factor importante del cambio del modelo de relaciones laborales ha de ser la jornada de 4 días con 30 horas semanales y sin ninguna pérdida de retribución. Un cambio de esta naturaleza tendrá la misma importancia histórica que la conquista por los trabajadores de la jornada de 8 horas. Consideramos que debe ser una tarea inmediata del llamado “diálogo social”, incluyendo las fases de su aplicación y las ayudas que puedan recibir las pyme en la fase de transición.

Todos los aspectos económicos deben materializarse en el debate sobre los PGE 2022, que han de ser la herramienta política fundamental del próximo período y deben expresar el cumplimiento del Programa del Gobierno de Coalición.

Además, en las últimas semanas se ha repetido la propuesta por parte de Yolanda Díaz, Vicepresidenta del Gobierno, para un amplio acuerdo político a la izquierda del PSOE. Reivindicamos nuestra tradición unitaria, que ha hecho posibles acuerdos con múltiples fuerzas, incluido el PSOE, en diferentes niveles políticos y con diferentes contenidos. Consideramos que, de hecho, esa propuesta significa el cuestionamiento y superación del modelo actual de Unidas Podemos, como valorábamos en un reciente documento de Sumar Izquierda. Fracaso motivado principalmente por un funcionamiento interno basado en el hiper liderazgo personal con escaso equilibrio democrático entre las partes y, muy especialmente, porque haya sido tapadera para un proceso de convergencia y fusión entre dos fuerzas imposible, con lo que se ha limitado la amplitud de las alianzas posibles y dañado severamente las posibilidades de futuros acuerdos.

Coincidimos en la necesidad de iniciar un proceso de entendimiento programático y colaborativo, sin exclusiones apriorísticas, trabajando en favor de la mayor unidad de acción hasta donde esta sea posible, con exquisito cuidado por la participación y aceptación de las bases organizadas y de todas las personas que puedan comprometerse en un proceso de ese tipo. Es decir, es preciso construir acuerdos con una metodología nueva. No nos fijamos en el retrovisor, miramos hacia adelante. Ya hemos comprobado que la unidad no significa absorción, "superación", anexión o fusión, y que así no se suma, se resta.

Este otoño tendrá lugar el trámite parlamentario de las propuestas de Ley conocidas como “propuestas trans”. Como decimos en un reciente documento de Sumar Izquierda, frente a un movimiento feminista de 300 años de historia, con una agenda abolicionista muy concreta (prostitución, pornografía, vientres de alquiler y género), que tiene como objetivo erradicar a escala local y global toda violencia contra las mujeres, y toda desigualdad y discriminación laboral y de cualquier otro tipo, se tiende ahora a defender ciertos postulados de corte regulacionista, neoliberal y de ideología de género, que nada tienen que ver con los postulados de lucha global de la izquierda.

La “autodeterminación del género” conlleva la vulneración de los derechos de las mujeres que ha podido ser históricamente denunciada en base al sexo biológico. El feminismo habla del “borrado” de las mujeres porque se deja de hablar de las violencias que sufren, de su seguridad y necesidades específicas, además de intentar legislar contra su libertad de expresión y sus derechos. Las leyes que favorecen la “libre autodeterminación de género” (ahora llamada identidad de género) y por tanto el borrado de la categoría biológica, producen importantes alteraciones en políticas de igualdad, y dejan a las mujeres aún más desprotegidas frente a la violencia machista y la explotación en diferentes esferas laborales y personales.

Hay que poner fin a esta terrible contradicción en el seno de la izquierda, y exigir que se abra una reflexión profunda y honesta, implicando a todas las partes, para que toda la sociedad opine sobre el momento en el que nos encontramos en relación con estas políticas y su implicación en el feminismo y resto de luchas sociales.

El posmodernismo y las políticas neoliberales no son abolicionistas, ni forman parte de nuestra esencia y lucha. No se puede llamar feminismo a lo que no lo es (a lo que perjudica a las mujeres y a las niñas), y de nuevo, como sucede con las opresiones, se está desdibujando el término con el mismo propósito: blanquear las políticas neoliberales que han entrado en algunas formaciones de izquierdas.

Con estas reflexiones que responden exclusivamente a algunos de los problemas centrales con los que se inicia esta verdadera nueva fase de la política española esperamos ser útiles a cuantos se identifican con una izquierda alternativa. No pretendemos definir propuestas políticas, sino aportar unas modestas “guías para la acción” que permitan prácticas más coherentes en partidos, movimientos, colectivos y organizaciones sociales de la izquierda.

Movimiento Sumar Izquierda, septiembre de 2021

5/18/2021

LA IZQUIERDA NECESARIA: UN MOVIMIENTO SOCIAL DE NUEVO TIPO







Todos coincidimos en que la batalla para conseguir una representación significativa en la XII Asamblea Federal de IU era sólo una primera etapa de un esfuerzo más ambicioso al que ahora toca dar continuidad y proyección.

Para ello, creemos necesario ofrecer una respuesta compartida a la pregunta “Organizarse, ¿para qué?”, o dicho de otra forma: ¿cual es la prioridad actual?

Esta propuesta es sólo una guía de trabajo, que debe evolucionar conforme lo hagan la realidad política y social. Por tanto, no se trata de establecer con estas líneas “doctrina”, sino contar con una herramienta previsible para ir estableciendo lazos y coordinando tareas.

Como guía de trabajo hay que comenzar ya a aplicarla en todos los niveles donde estamos presentes, comenzar a trabajar en su desarrollo, ampliar nuestra incidencia y establecer las relaciones más amplias. Esa es la utilidad final que se busca.

PALESTINA

 



78 años de apartheid y desolación



Joaquín Iborra Ortega
Presidente de AEPPPA

La causa básica del conflicto entre Israel y Palestina es la ocupación y expolio sistemático de tierras y viviendas palestinas en un nuevo apartheid heredado del siglo XX. Es un conflicto que ya dura casi 80 años y que tuvo su origen en 1948 con la constitución del Estado de Israel con el apoyo de EEUU y una Europa que había permitido el Holocausto.

Desde esa fecha de 1948 ¿Qué sucede en Palestina? Hay una ocupación militar por parte de Israel, que coloniza los territorios palestinos construyendo colonias, expulsando, robando y derribando las casas de los palestinos. Y sobre los territorios que aún no ha ocupado hay un sistemático bloqueo económico a través de puestos de control de las fronteras por parte de Israel con Cisjordania y Gaza.

Alrededor de Cisjordania hay un muro de hormigón y alambre de espino de más de 700 km de extensión y 6 a 8 metros de altura mediante el cual Israel encierra y controla los movimientos de toda la población palestina a través de puntos de control que abre y cierra en función de sus intereses.

4/26/2021

DECLARACIÓN ANTE LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES EN LA COMUNIDAD DE MADRID

 

El colectivo de personas que se reconocen en las posiciones de ”La Izquierda Necesaria” ha analizado los resultados de las elecciones en las Comunidad de Madrid y, especialmente, la campaña de UP y los resultados obtenidos por IU.


La victoria de la derecha de origen thatcheriano, corte castizo e influencias trumpistas que representa el PP en la Comunidad de Madrid es clara. Aunque Ayuso no ha logrado su objetivo de obtener mayoría absoluta, ha conseguido más diputados que la suma de los obtenidos por las fuerzas progresistas. No precisará los votos de la extrema derecha para la investidura, pero si para aprobar los Presupuestos y cualquier disposición legal importante.

Estos resultados exigen un análisis profundo por parte de la izquierda y, más aún, cuando se han producido con un aumento muy importante de la participación.

Reclamamos ese debate en el seno especialmente de UP y de forma específica en Izquierda Unida.

LA IZQUIERDA ENMEDIO DE UNA CRISIS DE IDENTIDAD Y LIDERAZGO, ANTE OTRAS ELECCIONES

 



Ramón Utrera

Publicado en el blog lashormigasrojas.com (19 de abril, 2021)






El anuncio de convocatoria de elecciones en la Comunidad de Madrid por parte de la presidente Ayuso, más por una estrategia política personal que de partido, ha supuesto una conmoción en las organizaciones de izquierda, especialmente en las más radicales. Estas elecciones pillan desprevenida a la izquierda y provocan de nuevo un toque de arrebato para impedir un gobierno monocolor del PP -con apoyo externo de Vox- o incluso una coalición de ambos, como apuntan algunas encuestas. El problema es que este peligro no es nuevo. Ha sido frecuente y casi continuo durante los 40 años de democracia que la izquierda radical (1) y hasta la moderada (2) llamaran al voto progresista a la movilización para evitar el triunfo de la derecha más conservadora. El problema es que esta enésima urgencia puede servir y servirá una vez más para tapar y aplazar, y hasta alargar, la crisis interna y estructural en la que se encuentra la propia izquierda, tanto la radical como la moderada.Esta llamada a la movilización electoral por la nueva emergencia silencia desde dentro los problemas, impide los análisis, calla las discrepancias y bloquea las propuestas alternativas; porque lo urgente es “afrontar” unidos el peligro, y sobre todo simplifica y banaliza los procesos de elección de candidatos, las estrategias y los programas. Tal vez haya llegado el momento de que el “Basta ya” que se pregona en otros contextos se plantee aquí; porque, de no hacerlo, puede servir para que la crisis de la izquierda se profundice un poco más en cada proceso electoral.

TEMA PARA DEBATE: VOX

 

Desde esta sección iniciamos los DEBATES de LA IZQUIERDA NECESARIA. Son debates abiertos, con los límites ideológicos propios de nuestro blog y cuya finalidad es la de llegar a conclusiones que permitan una intervención útil en la lucha de ideas existente en la sociedad. Los artículos y trabajos publicados no identifican la posición de La Izquierda Necesaria puesto que son posiciones diferentes y, no exentas de polémica, precisamente dirigidas a estimular la discusión.

 

Puedes aportar tus trabajos mediante el correo cajonizquierdo@gmail.com

 

 

 



Línea de arquitectura financiera. Madrid





La caracterización política de VOX, su carácter de clase, su influencia electoral y la mejor forma de combatirlo.

Planteamiento del debate

Una de las cuestiones que, en relación con las elecciones en la CC.AA. de Madrid está suscitado una mayor polémica es VOX. Decenas de artículos, horas en las tertulias de los medios de comunicación y pronunciamientos políticos sobre esta fuerza política ocupan la actualidad. Incluso ha suscitado un fuerte debate entre nosotros y también en otros medios de izquierda.

Desde la Izquierda Necesaria queremos plantear un debate que permita alcanzar algunas conclusiones relativas al significado de VOX, a su práctica política y a la forma de combatirlo. Vamos a aportar unas breves líneas para situar ese debate e impulsarlo desde este blog.

Algunas cuestiones que se deberían abordar en este debate son:

a)       El carácter fascista de VOX. ¿Constituye una formación fascista, tal como esto ha sido esto conocido históricamente, es decir como una respuesta violenta y totalitaria de la derecha económica ante el auge de la izquierda?

b)      Las peculiaridades del programa de VOX frente a otras formaciones semejantes en Europa, dado que su programa es claramente neoliberal.

c)       Las relaciones de VOX con la derecha económica y política española. Vox como escisión del PP y la posición de Vox ante la política de estímulos de la UE.

d)      ¿Puede tener la polarización política con relación a VOX como consecuencia el difuminado de las contradicciones programáticas con otras fuerzas políticas de derecha y centro? ¿La “alerta antifascista” sin matices  puede conducirnos a eso? ¿Ese enfoque no ha redundado en un mayor conocimiento y presencia política de Vox?

e)      ¿Cuáles son las formas más eficaces de combatir la presencia política de Vox? Parece que su influencia electoral entre la clase trabajadora no es aún muy fuerte y está lejos de representar la de Le Pen en Francia. ¿Es posible que más que una influencia ideológica y emocional sea una respuesta de inseguridad y pérdidas de referencias originidas por las crisis y principalmente entre la pequeña burguesía?

f)        Trumpismo o fascismo en Vox. ¿O también Trumpismo y fascismo?

g)       ¿Cuáles son los aspectos de la práctica política de Vox que pueden tener más influencia social?

h)      ¿Qué hacer con Vox?

Naturalmente, estas son sólo algunas propuestas para orientar el debate.

Lo importante es lograr una mayor claridad, un enfoque más cohesionado por nuestra parte y unas conclusiones que os ayuden en la batalla de ideas contra la derecha en general y Vox en particular.

¡ADELANTE!